Oscar Müller Creel
Oscar Müller es Doctor en Derecho y tiene el grado de Maestro en Administración de Justicia y candidato a maestro en periodismo. Es originario de la ciudad de Chihuahua, México. Es colaborador en Radio Claret América de  Chicago Illinois, en temas de Derechos Humanos y Administración de Justicia y sus columnas de opinión se han publicado en el periódico Hoy del grupo Tribune Publishing Company de Chicago Illinois EUA, la cadena noticiosa Hispanic Digital Network de CISION, asà como en el Heraldo de Chihuahua del grupo Organización Editorial Mexicana. Ha escrito libros sobre Derechos Humanos y Ãtica del Abogado, asà como artÃculos cientÃficos en Universidades de México, Colombia y España. Correo: [email protected]
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La SoberanÃa de Sheinbaum
Por: Oscar Müller C. Gary Jennings en su libro âEl Viajeroâ, que se refiere a la vida del veneciano Marco Polo y su viaje por el Lejano Oriente, describe en su narrativa que luego de cruzar un paÃs montañoso, llegaron a una enorme extensión llana, que debe corresponder al Desierto de Gobi, ahà tuvieron que vender los carros en que cargaban las mercancÃas, para adquirir otros que se adaptaran a los nuevos caminos que recorrerÃan. Al describir esos carruajes, menciona que las ruedas superaban la altura de un hombre, lo que permitÃa circular por caminos tan andados que los surcos eran profundos, de ahà la necesidad de ruedas altas. Me pregunto: ¿Cuántos siglos tuvieron que pasar para que, en ese camino que abarcaba una distancia similar a la que separa Yucatán de Sonora, el surco tuviese esa profundidad? y ¿Qué seguridad existÃa en esos caminos para que los comerciantes pudiesen circular por estos, en sus carromatos cargados de mercancÃa, sin ser asaltados? Tal vez la respuesta la podemos encontrar en la descripción que hace el mismo Marco Polo, en su diario, al referir que: las personas dejaban los carros cubiertos, delante de las puertas de sus casas con mercancÃa y que, estaba "condenado a muerte todo el que tome alguna cosa de ellos" y subraya que esto se refiere más a una práctica de honor y seguridad en el comercio tártaro, confianza pública que garantizaba que la mercancÃa depositada no serÃa robada. Cuando Marco Polo realizó su viaje, las monarquÃas, como sistemas de gobierno, apenas empezaban a consolidarse, pero más de tres siglos después, un francés, de nombre Juan Bodino, en su trabajo titulado âLos seis libros de la Repúblicaâ, describe la SoberanÃa, como el poder que tenÃa el monarca para gobernar, ahà menciona que ese poder tiene lÃmites: En cuanto a las personas debe garantizar Justicia, Defensa y Protección refiere que, en un intercambio entre el monarca y los súbditos que deben al prÃncipe obediencia, ayuda y socorro, y a cambio, el prÃncipe les debe justicia, defensa y protección.  También menciona que el soberano debe respetar a la propiedad privada, en tanto que no puede ser el dueño absoluto de los bienes de sus súbditos, ya que, si se confunde lo público con lo particular, "no hay ni república ni familia". En cuanto a los otros soberanos, El PrÃncipe, tiene la libertad de decidir si entabla o no relaciones diplomáticas y si firma o no tratados. Sin embargo, una vez que asume un tratado, debe observar las normas del Derecho Internacional que ha aceptado. Este concepto de SoberanÃa, es el que luego adoptaran pensadores como Hobbes y Locke, para fijar las bases que, en la ilustración, se da a las modernas repúblicas que nacieron con las revoluciones francesa y norteamericana, ahora la SoberanÃa no pertenece al monarca sino a la gente de un paÃs. De esto, se inspiraron los fundadores de nuestro querido México para elaborar la Constitución de 1824, con una idea de SoberanÃa que continuó vigente, hasta que llegó MORENA al poder, en donde se ha destrozado a la República, como cosa de todos, para convertir al paÃs en cosa de unos cuantos. Esa âSoberanÃaâ es al concepto al que tanto acude la presidenta Sheinbaum, para justificar sus actos; el pretexto que tiene para todo ââ¦somos un paÃs soberano⦠Y nuestra SoberanÃa, ¿dónde queda?â son frases a las que continuamente acude en defensa de sus polÃticas. Pues, le tengo una noticia a la presidenta, usted y su antecesor, a mi juicio el peor presidente que ha tenido mi paÃs, han violentado continuamente la SoberanÃa de México, pues no aseguran la justicia ni la seguridad e incumplen los tratados que tenemos celebrados. No tiene la presidenta la menor idea de lo que es la SoberanÃa. La supremacÃa del crimen organizado en una buena parte de mi querida patria, es la mejor imagen de esa deteriorada concepción de estos señores cuatroteros, de lo que es gobernar. Descanse en Paz Carlos Manzo, quien pretendió gobernar con honestidad, junto a los despojos de la república que están dejando los âredentores del puebloâ.
